Tuesday, 17 January 2017

Mais da Lava-Jato na América Central: "¿A quiénes sobornó Odebrecht en Guatemala?"

La última semana de diciembre de 2016 sacudió al mundo. La multinacional brasileña Odebrecht llegó a un acuerdo de colaboración con la justicia suiza y estadounidense y confesó cuántas mordidas había pagado en cada país para obtener contratos de infraestructura. En Guatemala fueron US$18 millones para hacerse de una parte de la carretera en la Costa. ¿A quiénes se los pagó? Aquí un análisis forense de quiénes promovieron la obra para Odebrecht en 2014. Una carretera aprobada (ahora es seguro) a cambio de un soborno.

POR JAVIER ESTRADA TOBAR Y MARTÍN RODRÍGUEZ PELLECER / 3 ENERO, 2017

Hace falta hacer un poco de historia. Los dueños de las constructoras brasileñas Odebrecht y OAS han sido sentenciados en Brasil por comprar políticos por medio de financiamiento de campaña o de sobornos siendo ya ministros. Y entre toda la documentación encontrada por la fiscalía brasileña, apareció en 2014 un papel escrito a mano en la que ejecutivos de OAS escribieron los nombres de Otto Pérez Molina y Alejandro Sinibaldi. Se explicaba que iban a dar US$1 millón para la campaña presidencial de Sinibaldi de 2015; les interesaba recibir la concesión de construir una carretera en el Norte así como Odebrecht había recibido la concesión de la carretera de Escuintla a México.

Sinibaldi respondió que era un ‘papel shuco’ y que se trataba de una campaña negra. Pero Nómada denunció en 2015 que OAS ya había recibido un contrato de Q9 millones para una hidroeléctrica. El contrato no parece ser aislado y el gobierno del Partido Patriota (2012-2015) y sus aliados parlamentarios hicieron otro gran negocio con la otra gran constructora brasileña, Odebrecht.

Desde su primer año, el entonces presidente del Congreso, Gudy Rivera, y el diputado de Todos, Christian Boussinot, presentaron una moción privilegiada en el pleno para que el 11 de octubre de 2012 se declarara de urgencia nacional la aprobación del préstamo de US$384 millones (Q3 mil millones) para construir la carretera de Escuintla a México con la empresa brasileña Odebrecht.
El negocio es redondo para una empresa corrupta. Invierte US$18 millones en sobornos y gana un contrato de US$384 millones.

¿Qué bancadas apoyaron ese endeudamiento por el que Odebrecht pagó sobornos? 
El Partido Patriota, Todos, UNE, Creo-Unionistas, FRG, Gana, PAN, Victoria, URNG, UCN, VIVA e independientes.

¿Qué bancadas se opusieron? 
Encuentro por Guatemala, Winaq y Líder, que entonces era enemigo acérrimo del PP.

Para Nineth Montenegro, de Encuentro por Guatemala, cree que esto es un caso emblemático.
– Por los antecedentes de la empresa brasileña se deben realizar pesquisas y se deben deducir responsabilidades a partir de los hallazgos.

Roberto Villate, de Líder, que prefirió no comentar para esta nota porque “no recuerda con claridad”, dijo en 2012 que el presidente Otto Pérez Molina y la vicepresidente Roxana Baldetti se habían reunido con bancadas opositoras para priorizar el contrato con Odebrecht y denunció en el pleno que “había corrido sobornos de hasta Q250 mil” para cada diputado.

Si se suman los 105 votos, el Congreso del PP y compañía les salió relativamente barato: Q26.5 millones; US$3 millones. ¿Dónde habrán ‘invertido’ los otros US$15 millones? Amílcar Pop, de Winaq, quien se opuso al proyecto carretero, señala que se deben investigar los constantes rumores en el Congreso relacionados con la compra de votos cuando se conocen proyectos importantes.

– ¿Cómo se mueven sobornos de Q250 mil para 105 diputados? Hay bancos y empresas que forman parte de un entramado complejo y que tienen una importante logística para manejar esas cifras de dinero. El caso de Odebrecht es un ejemplo de cómo los grandes de corrupción no solo pasan por el Ejecutivo y es una oportunidad para que la justicia cumpla su papel.

Gudy Rivera no pudo ser consultado para esta nota porque guarda prisión después de ser sentenciado a 13 años por amañar la elección de jueces en 2014. Y Christian Boussinot, reelecto como diputado e investigado por el MP y la CICIG por cobrar por plazas fantasma, dijo que había firmado la moción privilegiada solo porque era secretario de junta directiva.

¿Cómo se mueven US$18 millones? ¿En paraísos fiscales? ¿En efectivo?
El 20 de diciembre de 2012, el entonces ministro de Comunicaciones, Alejandro Sinibaldi, publicó el acuerdo ministerial 1061-2012 para aprobar el contrato 053-2012-DGC-C para dar vida a la construcción de Odebrecht.

Y durante meses hizo propaganda sobre la obra junto a representantes de la empresa brasileña. Representantes empresariales, que no sabían entonces sobre el soborno, como Jorge Briz, presidente de la Cámara de Comercio, aplaudían en la televisión la construcción de la carretera.


Otros gremios, como la Cámara del Agro, protestaron después en una entrevista en Nómada, por la corrupción en Comunicaciones. No fue posible obtener la versión para esta nota del exministro Alejandro Sinibaldi, pues desde junio de 2016 está prófugo por otro caso de corrupción en el que varios ministros regalaron un helicóptero al entonces presidente Otto Pérez Molina.

Eso sí, cuando era ministro sí habían pista de la corrupción en su ministerio. Los sobornos podrían haber sido pagados por transferencias en paraísos fiscales en donde hay total opacidad bancaria (como Suiza, donde le fue incautada una cuenta de US$100 millones a Odebrecht) o en efectivo.Dos meses después de que Sinibaldi firmara el acuerdo ministerial, el prestigioso sociólogo guatemalteco Carlos Guzmán Böckler denunciaba en una entrevista de febrero de 2013 que un familiar suyo cobraba sobornos en efectivo por (otras) construcciones en tiempos de Sinibaldi.


– Tengo un familiar que tiene una empresa para arreglar carreteras, y le dieron un contrato, no hace mucho. Y andaba buscando algo, un maletín, donde le cupieran Q30 mil en efectivo, porque para que firmaran el contrato tenía que entregar ese dinero. De una vez le dijeron: 15 por ciento para el ministro (de Comunicaciones, Alejandro Sinibaldi) y lo otro es para cumplir ciertas exigencias y para los empleados. Pero en efectivo, que no haya cheques, lo toma o lo deja. Como le digo, 15 por ciento para el ministro. Así, a lo bestia, sin tapujos.

Wednesday, 11 January 2017

A possibilidade de desmontagem da MS-13 em El Salvador, proposta pela própria mara

Em tempos de caos penitenciário, colapso prisional, crise de segurança pública e outras tantas crises no Brasil, que inclusive levaram os casos centro-americanos de El Salvador e Honduras a serem mencionados em entrevistasobre o tema pelo cientista político e o pesquisador Bruno Paes Manso, do Núcleo de Estudos da Violência da USP, uma outra entrevista lá no “pulgarcito” , de tão fantástica merece registro integral: MS-13 pide diálogo al gobierno y pone sobre la mesa su propia desarticulación. 
Publicada esta semana pelo sempre referencial El Faro, o tema deverá gerar muita discussão e polêmica em El Salvador.

La Mara Salvatrucha-13 asegura que la estrategia gubernamental, lejos de arrinconarlos o debilitarlos, les nutre sus filas de nuevos miembros con sed de venganza y que eso les permite estar fuertes y con capacidad para ser "el detonante" de una guerra que conduciría al "caos". Sin embargo, la pandilla dice que prefiere agotar la opción del diálogo para desactivar la bomba de tiempo.
La Mara Salvatrucha pide hoy un diálogo cuya agenda pueda incluir la desarticulación de la pandilla, lo que implica un giro radical a la postura de hace cuatro años, cuando la cúpula nacional rechazó siquiera hablar de su posible desmontaje. Tres voceros de la organización criminal expusieron a El Faro una propuesta para discutir soluciones al problema de violencia en una mesa de negociación pública que incluya al gobierno y a todos los partidos políticos. El vocero de la Presidencia, Eugenio Chicas, dice que es una propuesta "a la que hay que darle taller".

La MS-13 asegura haber vivido un proceso de metamorfosis, que ya pasaron los días en que eran "manada" y se ven a sí mismos ahora más sofisticados, más políticos... más temibles; a pesar de los mensajes triunfalistas del gobierno, que repite que las pandillas están en retroceso, desarticuladas y lastimadas íntimamente. 
Los voceros de la pandilla más grande de El Salvador lanzan un mensaje que tiene como destinatario al Estado, y ofrecen al presidente y a todos los partidos llevar el conflicto a su terreno, es decir, al de la política. Proponen una mesa de negociación pública y para hacerla atractiva han desbloqueado dos puntos que hace cuatro años -en medio de la Tregua- estaban fuera de cualquier conversación: abrir las puertas para que pandilleros activos abandonen la estructura e incluso para que se discuta una ruta que pueda conducir a la desarticulación de la Mara Salvatrucha-13. 
Fragmento del manuscrito que sirvió como guía a los voceros de la MS-13 en la entrevista con El Faro realizada el 21 de diciembre de 2016, en la que expusieron la propuesta de diálogo de la pandilla con el gobierno. Foto Roberto Valencia.
La siguiente es la conversación que dos voceros nacionales de la pandilla sostuvieron con dos reporteros de El Faro a finales del año pasado. El encuentro ocurrió en una de las comunidades en las que esta organización ejerce un poderoso control territorial. Uno de los voceros llevaba consigo unas páginas de papel en las que había escrita una serie de puntos que debían desarrollar en la reunión que tuvo lugar el 21 de diciembre de 2016. Posteriormente, El Faro contactó en tres ocasiones más a los voceros por vía telefónica para precisar e insistir sobre los puntos medulares de la conversación. Este artículo solo recoge el contenido de la primera conversación, que inició con uno de los pandilleros desarrollando el primer punto de su lista: 
“Como primer punto, la MS quiere hacer saber al pueblo salvadoreño que no estamos en guerra contra el Estado o contra el gobierno. Punto dos: si así fuera, policías y militantes políticos, y sus familias que viven en las comunidades y barrios que controlamos… sería un caos. Nosotros convivimos con personas de todos los colores políticos, nos han visto crecer y los conocemos. Si estuviéramos en guerra, ¿crees que no fuera una matazón de personas allegadas a este gobierno? A pesar de que el gobierno y su gente nos han tocado al pueblo de nosotros, nosotros no les hemos tocado a su pueblo. Los respetamos porque hemos crecido con ellos. Las pandillas ultimadamente han respondido a los ataques de los que están siendo víctimas, los asesinatos de parte de la Policía y de los militares, con la nueva unidad, las FIRT [Fuerzas de Intervención y Recuperación del Territorio], que matan poniendo de excusa que hay enfrentamientos... Pero los representantes de la MS no estamos diciendo a nuestra gente: “Ataquemos”. No. Las pandillas responden. Nos han matado a un sinfín de jóvenes, y un animal que se siente acorralado busca defenderse. Tal vez es lo que está pasando en varios puntos del país, pero no es generalizado. Si fuera generalizado, ¿cuantos policías y militares viven en comunidades donde están asentadas las pandillas? No hay línea de atacar a militares y policías”.
¿Ni siquiera en la primera semana de noviembre, cuando hubo una brutal secuencia de asesinatos?
La MS está respondiendo tarde. Debimos haber respondido nomás el gobierno empezó a decir que la MS estaba detrás de los asesinatos de policías y militares. ¿Cuántos policías y militares no se agarraron de eso para matar a miembros de la MS-13? Lo que estamos haciendo ahorita lo hubiéramos hecho antes. Los policías matan a jóvenes en las comunidades: miembros y no miembros de pandillas. Porque aquí no solo las pandillas sufren ataques de los policías. La población civil está sufriendo. En las colonias donde está la MS-13 la Policía aplasta parejo: pandilleros y no pandilleros. ¿Vos creés que toda la población está agradecida con las medidas extraordinarias? Y la pregunta sobre nosotros: un policía llega y te mata a uno, dos o tres jóvenes. ¿Qué hace la pandilla? Te reacciona. Y en esa semana de noviembre reaccionaron a tanto ataque.
¿Es una decisión del líder de cada clica?
Hay veces que sí y hay veces que no. Te voy a hablar por mi caso. Cuando veo que me están matando a tres o cuatro cipotes de la colonia, ¿qué decisión voy a tomar? Son bichos que conocemos desde pequeños. ¿Cómo no me va a doler que me estén matando a un compadre mío? ¿Cómo no voy a reaccionar? ¿O cómo voy a detener al compañero que quiere vengarse? Ese cabrón anda encabronado.
Pero en noviembre se pasó de aquella semana sangrienta a prácticamente no ocurrir más asesinatos de policías y soldados en casi dos meses. ¿Cómo se puede explicar algo así si no es porque la MS tira línea?
Cuando vemos que algo se está saliendo de lo normal, ahí es cuando entramos nosotros a calmar. ¿Quién agradece el trabajo que estamos haciendo para detener más muertes de policías? Nadie. Nadie nos va a dar el Premio Nobel de la Paz. El gobierno inventa planes, pero lo único que hace es matar. Las pandillas intentan rectificar los errores que andan cometiendo ciertos miembros. En Quezaltepeque, donde la MS mató a un policía y a su hijo universitario, ¿a cuántos pandilleros no habían matado primero en ese municipio? Como te digo: hay quien toma la venganza en las manos.
¿Ustedes dicen que la orden que lanzaron fue “Calmémonos”?
A nivel nacional… llámese ranfla u organización... pero se convierte en un resorte para que los asesinatos se calmen. Es un trabajo difícil pero, ¿quién lo agradece? Cuando alguien se dispara, a nosotros nos toca: “Hey, tranquilos, bichos, no es así la onda, este desvergue no es así”. Pero imagínate con ese caso de Quezalte, que luego llegaron los policías a matar a otros tres cipotes. ¿Vos creés que no quedan más resentidos, con ganas de matar a más policías?
Luego de las medidas extraordinarias, ¿es más difícil para la Mara Salvatrucha girar lineamientos a escala nacional?
Es más difícil. Mi abuelo tenían un dicho: a veces por persignarnos nos aruñamos la cara. Y es lo que pasa en este país: por persignarse, imaginate lo que está pasando: cortan la comunicación y aíslan a las personas influyentes de las pandillas. Cuando el carro no tiene motorista, esto es un desvergue mayor, y estamos peleando un montón de personas queriendo calmar lo que está pasando. Toda comunicación ha sido cortada. No hay medio de establecer un diálogo. Y un carro sin motorista va a estrellarse.
Cuando dice que se está intentando calmar, ¿quién lo hace?
Ya no se hace como antes. Prácticamente se está haciendo más que todo en la calle. Nosotros somos los que estamos peleando y deteniendo el gran degenere para que los militares y policías no sigan contando muertos.
Esa nueva estructura de la libre, ¿tiene capacidad de llamar al palabrero de cualquier clica del país y ordenarle que se calme? ¿Hay un piloto sustituto en ese carro que menciona?
Es complicada esa pregunta. Es complicada porque el gobierno lo toma en el sentido de que nos estamos restructurando para atacar, cuando lo que queremos es calmarnos.
Lo que ustedes nos están contando, ¿a quiénes representa? ¿Quién nos está hablando? A título personal, como responsables de clica, o de programa, o...
Está hablando la Mara Salvatrucha-13.
¿Entonces ustedes sí mantienen algún nivel de comunicación con las cárceles?
Más que todo los que estamos en la libre. Y, ante lo que está pasando, queremos preguntar al presidente, al vicepresidente y al ministro de Seguridad: ¿están de acuerdo con los asesinatos de pandilleros? Si no fuera así, ¿eso quiere decir que el control de la Policía se les fue de las manos? Señor presidente, ¿sabe que policías y militares están ocupando armas y transporte público para asesinar? Señores del partido FMLN: aquí no solo las pandillas están sufriendo abusos de autoridad, sino que la población civil también, tan solo por vivir en territorios de pandillas. ¿Por qué, señores de los partidos políticos, cuando se les habla de diálogo por la estabilidad del país prefieren invertir en guerra en lugar de rehabilitación? Las pandillas queremos tranquilizar un montón de cosas que están pasando, pero, ¿qué hacen los políticos? ¿Por qué solo se acercan a las comunidades cuando quieren votos? ¿Por qué solo se acercan a las pandillas cuando quieren votos?
¿La MS-13 está haciendo una oferta de negociación?
La palabra negociar se escucha fuerte. La gente no quiere oír hablar de treguas o de negociación. Lo que ofrecemos es una estabilidad al país. Estabilidad para todos, no solo para los pandilleros.
¿La MS-13 reanudaría el diálogo como durante la Tregua o la posibilidad de dialogar está cerrada?
Un diálogo, pero que la población no lo interprete como una tregua o una negociación, porque la palabra negociación la gente cree que es a cambio de dinero… Lo que ofrecemos ahora es un diálogo concreto, para la estabilidad de El Salvador, porque todos en las comunidades están sufriendo el acoso y la represión.
Hace algunos meses las tres pandillas nos hicieron llegar un comunicado diciendo que se sentían traicionadas por el FMLN y GANA, y les amenazaron con no dejarles hacer proselitismo en las comunidades que controlan.



A las pandillas nos ocuparon para llegar al poder. He estado en la vela de compañeros y alguna vez me llega a reclamar la mamá: ¿para eso mi hijo me hizo que fuera a votar por Sánchez Cerén? Lo que se le olvida al gobierno y a un montón de gente que está sentada en la Asamblea es que están matando a la gente que los llevó al poder. El mismo presidente está sentado porque las pandillas le dieron el voto, esperanzados con una reinserción en los penales y en las comunidades, esperanzados con un diálogo como el que estamos ofreciendo ahorita. Con esa esperanza mucha gente fue a votar por el FMLN. El presidente lo sabe, y el gabinete de seguridad lo sabe.
En esa oferta que ustedes plantean, ¿qué gana el maestro al que los pandilleros tienen extorsionado en la escuela? ¿O la señora del mercado que también paga renta?
El pueblo sigue sufriendo a los dos bandos: a la Policía y a las pandillas. ¿Vos creés que mi familia o la familia de un policía viven bien? Nos conocemos. Convivimos a diario. Al policía nosotros lo vemos y tratamos de respetarlo. ¿Pero sabés qué pasa? Que viene un policía de otro departamento a matar a nuestra gente, y ahí es cuando hay bichos de las pandillas que buscan al que está a la mano. Aquel viene solo a dejar la cagada y se va. No se pone a pensar en la familia del policía que vive en los territorios donde hizo las cosas.
Pero preguntamos por la gente que no es parte de ningún bando. Quien paga una renta, por ejemplo ¿qué beneficio saca de un hipotético cese de hostilidades entre las fuerzas de seguridad y las pandillas?
En la Tregua [2012-2014], a nosotros nos hablaban seguido para decirnos que tal o cual persona estaba siendo extorsionada. ¿Creen que las pandillas no quitaron un vergo de rentas durante la Tregua y que estas personas no están agradecidas con nosotros? Eso no lo sabe el gobierno. Hay gente que estaba en las listas de las pandillas y dijimos: no, ahora esta no es la onda. ¿Y cómo el gobierno pone un impuesto a la telefonía y nadie dice nada?
¿Su lógica es que si el gobierno cobra impuestos, también las pandillas pueden pedir la renta y extorsionar?

Hay gente que manejó esas lógicas, pero ahora no se trata de esa cuestión. Lo que estamos viendo es que el gobierno viene y cobra para comprar armas y tiros y gasolina. Y hay compañeros que nos dicen: “Puta, ¿por qué no le damos fuego a esta onda?”. Pero para la MS no es ese el lineamiento ahora. Nosotros estamos proponiendo... llámese diálogo, no lo queremos llamar tregua o negociación, un diálogo estable para el país.
¿Quién participaría en ese diálogo que proponen? ¿Solo gobierno y pandilleros?
No. Todos los partidos políticos. Queremos establecer una mesa de diálogo seria. Que incluya a los miembros de pandillas.
¿De las tres pandillas (MS-13 y las dos facciones del Barrio 18)?
Sí. Y a familiares de reos civiles, organizaciones de derechos humanos, autoridades de Centros Penales, líderes de las comunidades… Una comisión con representantes de todos los partidos políticos porque, si no, se sientan los políticos solo para sacarse clavos unos a otros. Queremos una comisión para el bienestar y la estabilidad del país.
¿Qué debería discutirse en esa comisión?
Programas de reinserción obligatorios en los penales y en las comunidades.
¿Por reinserción entienden que haya mecanismos para que quien quiera dejar de ser pandillero puedan hacerlo?
Exacto. Además exigimos salud, trabajo y educación para nuestras comunidades. Hoy en día, si vivís en San Martín y querés ir al Hospital de San Bartolo, no podés. ¿Cuánta gente no se está muriendo por no poder ir al hospital? Hemos creado ese monstruo en las comunidades, y las personas no pueden moverse. En la comunidad en la que yo crecí, si nos pusieran una clínica y una escuela, la gente estaría alegre. Pero el gobierno no quiere invertir en las comunidades con la excusa de que son violentas.
Pero la responsabilidad mayor de que alguien no se pueda mover libremente de una comunidad es sobre todo de las pandillas.
También de los policías. Si a un joven de La Campanera lo paran, aunque no tenga nada que ver con la pandilla, a ese cabrón mínimo le quitan el celular, le dan verga y lo mandan traumado para la casa. Nosotros queremos abrir canales de estabilidad para toda la población, para acabar con el monstruo que se dejó crear por este gobierno y por los anteriores. Por eso proponemos que haya una comisión bien formada y estable, con todos los partidos políticos.
¿Esa propuesta la hace solo la Mara Salvatrucha-13?
Las letras, cabal.
¿Cómo está la comunicación con las otras pandillas? Sería por gusto si la MS-13 se compromete a algo, pero no la 18-Sureños y la 18-Revolucionarios.
Hasta cierto punto se mantiene la comunicación.
¿Hasta cierto punto? ¿Siguen en guerra con ellos?
Fijate que seguimos en contacto, pero como no hay algo estable... Si el gobierno y los partidos políticos se amarraran bien los pantalones e hiciéramos algo grande, cualquiera se incluye.
¿Esta, pues, es una invitación dirigida tanto al gobierno como a los partidos políticos, a la sociedad y a las otras dos pandillas?
Se ve imposible, pero cuando uno quiere, se puede. Lo vivimos en 2012, y logramos que bajaran los homicidios. La MS-13 está diciendo: ¿qué esperamos?
El gobierno atribuye a las medidas extraordinarias la reducción de asesinatos en 2016 con respecto de 2015. ¿Cómo lo explica la MS-13?
¿Sabés cuál es el factor sorpresa de un asesino? Ese de repente te sale, no espera. Entonces, ¿vos creés que hay tanto policía para cuidar a tanta persona en las comunidades? No. Ahorita las pandillas lo que están haciendo es otra metamorfosis. Imaginate: nos están toreando, nos están haciendo esto y lo otro… y las pandillas no hemos dado un paso atrás. Las pandillas seguimos a pesar de tanto muerto, a pesar de tanto baleado, a pesar de tanto preso… Decime en qué colonia que ustedes conozcan las pandillas han dado un paso atrás. La estructura sigue. La MS sigue sonando a nivel nacional.
La renta sigue.
Todo sigue sonando: asesinatos, rentas... Los homicidios están bajando porque nosotros así lo queremos. 
¿Hay un acuerdo entre las pandillas para matarse menos que explique en parte el descenso en los homicidios?
Las personas que están grandes y adultas y seguimos en esto… entendemos que ahorita el mayor problema no es la rivalidad entre las pandillas. El monstruo que se ha creado ahora es el gobierno, los policías asesinos y militares. Entonces, una guerra se gana con inteligencia. Y pensamos: tranquilicémonos, ¿por qué nos vamos a estar jodiendo entre nosotros cuando otra gente nos anda jodiendo a los dos?
¿Pero esa es tu reflexión o es algo que han hablado entre los voceros de las tres pandillas?
Los mismos golpes de la vida nos han venido enseñando qué tenemos que hacer y qué no. Yo, como te digo, y ustedes saben la rivalidad entre nosotros, pero decimos: “Hey, ¿por qué nos vamos a estar jodiendo ahorita? ¿Por qué vamos a estar jodiendo a las personas civiles? Repito: no estamos en el país de las maravillas, y siguen pasando cosas a diario, pero la idea es tratar de solucionarlas.
¿Qué certeza puede tener la sociedad de que es una oferta de la Mara Salvatrucha-13 en su conjunto, y no solo de un grupito de voceros?
Yo estoy hablando en nombre de toda la organización. Si no, yo no habría venido aquí. Yo estaría ahora en mi casa, tomando mi café y mi pan dulce, y viendo tele, tranquilo. Pero estamos aquí, queriendo hacer algo por la estabilidad, no de las pandillas, sino de todo El Salvador. En 2016 hemos visto que este país se ha seguido desangrando, pero yo no veo que nadie tome la iniciativa. Nosotros, como la MS-13 que somos, tomamos la iniciativa y hacemos un llamado al diálogo.
¿Reinsertar a la pandilla en su conjunto o reinsertar a los pandilleros, incluso a aquellos que quieran dejar la pandilla? Es un matiz importantísimo.
Nosotros hablamos de un reinserción integral. ¿A qué nos referimos con integral? No es lo mismo que el gobierno ponga una panadería o una granja, para salir en televisión y luego desaparecer, que una reinserción que incluya empleos, educación y también lo espiritual. Y esto no es solo para la MS, sino para todos los que viven en comunidades, y también de las otras pandillas. Así como estuvimos esperanzados y fuimos a hacer la fila para darles el voto a Sánchez Cerén y a su colega Óscar Ortiz… 
Insistimos: en su idea, ¿el pandillero podría salirse de la Mara Salvatrucha-13 si así lo quiere?
De eso estamos hablando y disertando. Todo ser humano tiene derecho a una segunda oportunidad. Uno de morro hace cosas que no tiene que hacer, pero cuando se hace adulto, y uno tiene hijos y todo, la mente madura. Eso que hiciste ya no querés hacerlo. ¿Por qué? Porque ves a tus hijos y querés lo mejor para ellos, enseñarles el camino correcto, pero para eso lo primero es meterte en el camino correcto vos. Pero si las autoridades no te lo permiten porque andás las letras… todas las personas tienen el derecho a cambiar.
¿La MS dejaría que sus integrantes se pudieran alejar de la pandilla?
Todo ser humano tiene derecho a cambiar. No toda la vida uno va a estar haciendo cosas ilícitas. Están la familia, los hijos, y es bueno querer lo mejor para ellos. ¿Quién da trabajo hoy a alguien que esté manchado? Nadie. A los pandilleros los tienen por lacras, como dice el gobierno, y no es así. Si se abre una mesa de diálogo, y se brinda una mano para dar vuelta a esta cosa, hay que aprovechar, porque se está derramando sangre de todos lados. Gente inocente. Si muere un policía, las madres y los hijos sufren. Si muere un pandillero, las madres y los hijos sufren. Son los pobres los que estamos muriendo. La gente pobre es la que está enterrando a sus hijos.
Han dejado claro lo que piden, pero ¿qué ofrece la Mara Salvatrucha en esa hipotética mesa de diálogo?
Yo no soy una persona ignorante y veo lo que está pasando en las comunidades. Yo miro cómo prosperan los países. ¿Por qué no le apostamos a que mejore la economía de este país, dando trabajo a tanto marero y desempleado que hay? Lo que la MS está ofreciendo al país es una estabilidad, sacarlo del ránking de los países más violentos. Pero ya no queremos a tanto político mentiroso que ahorita se toma la foto con nosotros y mañana se van a la mierda, pues. Estamos cansados de tanto cabrón mentiroso. Pero nosotros estamos diciendo: hey, aquí estamos.
Si en esa mesa de diálogo se pidiera que desaparezca la extorsión, ¿se sentarían en esa mesa?
Fijate que… nosotros no nos podemos comprometer desde el inicio, y te digo por qué: porque nosotros ya nos hemos comprometido. Lo voy a decir claro: nosotros hemos dado el voto al FMLN, eso ya se sabe y ahora lo confirmamos. Pero nos mintieron. Nos ofrecieron empresas, nos ofrecieron esto y lo otro. Y no creás que solo ese partido político. Todos los partidos llegan a ofrecer de todo cuando están en campaña y van a las comunidades. Ahora, todo ese montón de gente… Rodrigo Ávila… todos estos políticos... Chato Vargas, Almendáriz… Misael Mejía, del FMLN, que es uno de los que me vio la cara a mí... por eso queremos que se enteren de tanto cerdo que tenemos como político, que no te arreglan una calle si nos das el voto. Así funciona este país. Y con las pandillas es igual. Nos ofrecieron esto, aquello y lo otro.
¿Están dispuestos a sentarse a discutir, en una mesa como la que plantean, la desarticulación de la MS-13?
Las FARC lo han hecho. Pero esos son procesos que llevan años. En El Salvador a día de hoy estamos lejos de alcanzar esos grandes logros. Ahora lo que tenemos es falta de voluntad.
¿Queda algún punto más en su lista?
Algo más. Si a las pandillas nos vieran como un problema grande, como lo son las FARC, o como lo fue ETA en España, o como lo está siendo ISIS en Siria, una organización de esa magnitud… nosotros tenemos la capacidad de ser una organización así, pero no la queremos ocupar. Les voy a decir por qué: nosotros podemos ser el detonante para que estalle una verdadera guerra en este país. Hay gente que cree que las pandillas estamos solos, pero los que están disconformes con todo este montón de políticos son muchos más. Estos políticos que se aprueban un seguro médico que cuesta millones mientras en las comunidades los niños están llenos de lombrices. Las pandillas podemos ser ese detonante. El sector salud no está agradecido. El sector educación. La misma Policía y los militares están protestando en las calles. Si nosotros empezáramos algo en contra de este gobierno y de los políticos, no estamos solos. Hay un montón de gente que se uniría, porque está cansada de tanto político que les ha prometido cosas que luego no les han cumplido. Como nos hicieron a nosotros. Las pandillas podemos ser ese detonante, pero no lo estamos ocupando por no confrontar, sino que queremos agotar el diálogo.
El Faro ha publicado que, desde el tramo final de la Tregua, en 2014, las pandillas se están armando con fusiles y armamento de guerra. Eso va en contra de lo que usted trata de vendernos.

Las pandillas entregaron armas durante la Tregua.
Hubo tres entregas, pero pequeñas.
Entregamos las armas. Y ahí está ocurriendo algo que nadie se ha metido a investigar aún. ¿Cómo, decime vos, va a ser posible que en un enfrentamiento en el que los pandilleros aparecen muertos con cinco o seis fusiles a la par no hay siquiera un policía herido?
Ese es otro tema. Les hemos preguntado por las armas que la MS adquiere. Se informó, por ejemplo, de la incautación de un arsenal que líderes de la MS fueron a comprar a Guatemala.
Nosotros, como MS, no queremos echarle más leña al fuego. Y el tema de las armas lo podría interpretar mal la población. Nosotros, lo digo así de claro, tenemos toda la posibilidad de responder al Estado. Imaginate si la MS, o las tres pandillas, hicieran una cruzada a nivel nacional, y comenzáramos a asesinar a toda esta clase de personas que podrían considerarse enemigos… Toda guerra es negocio, y nosotros también entendemos esa parte. ¿Por qué los políticos no le invierten al tema de la prevención? Porque en la guerra hay dinero de por medio. ¿Cuántos millones se invierten en seguridad en este país? ¿Por qué no le cambiamos la razón de ser a esos millones e invertimos en prevención?
¿Qué pasa si el gobierno se niega al diálogo, que es lo previsible, visto lo impopular que sería esa posibilidad?
Fijate que al "no" ya estamos acostumbrados, pero vivimos con aquella esperanza de que El Salvador mejore. Esto no es para que yo, o el compañero o la MS mejoren, para lograr un acuerdo que nos dé comodidades a nosotros. No. No pedimos mucho. Mirá lo que se está negociando en Colombia, nosotros no pedimos algo así. El "no" ya lo tenemos. Esos mismos políticos ya nos han mentido otras veces. Y el fracaso de la Tregua y los muertos que hubo después se los achacan a las pandillas, pero no al gobierno que mintió a las pandillas.
Hay lectores que creerán, no sin razones de peso, que la MS-13 hace este ofrecimiento ahora porque el Estado los ha golpeado mucho.
Está muriendo mucha gente en este país, no solo pandilleros. Los policías, por ejemplo. Ellos trabajan por la misma necesidad. Ellos son gente pobre también. La sangre de los agentes se están derramando injustamente por las órdenes que dan los políticos. 
No nos ha respondido la pregunta: ¿tiene el Estado contra las cuerdas a la Mara Salvatrucha?
No. ¿Cuántos policías creen que viven en esta comunidad en la que estamos ahora? No menos de 15 o 20. Yo a todos los conozco. Si tuviéramos una guerra así, a las cabales, esa gente no estaría en esta comunidad. Pero no queremos eso. Queremos ver la manera de que esto se arregle.
En 2015 y 2016 la Policía dice haber matado a más de 900 pandilleros en supuestos enfrentamientos. ¿Las pandillas tienen capacidad para suplir esas bajas?
Cuando nos matan a uno en mi clica, rápido viene el hijo de 14 o 15 años, y el sobrino, y el hermano… personas que no se quisieron meter en la pandilla, pero que lo hacen cuando saben cómo la Policía ha matado a su familiar o a su amigo. El Estado está obligando a muchos salvadoreños a ser fieles a la pandilla, porque les asesinaron a un familiar. Nos matan a uno, pero dejan a tres resentidos más. Hay gente que cuando les matan a un familiar se nos acercan y hablan de tambores de guerra, de que ya es hora de despertar. “¿Cuándo nos vamos a matar con estos hijosdeputa?”, nos dicen. Pero las guerras se ganan con inteligencia y, si quisiéramos, ya habríamos matado a todo mundo que nos estorba en las comunidades, pero no se trata de eso.
¿La Mara Salvatrucha no está ahora más débil que hace dos años?
No. Tal vez nos han cortado la conexión de allá [los penales] para acá, ¿pero en la calle, qué?
¿Sigue habiendo jóvenes que quieren ser pandilleros?

Si matan a uno, siempre hay alguien que dice: “La Policía me mató a mi tío o a mi hermano; yo quiero ser pandillero también”. Es más: si la pandilla no le da la oportunidad, algunos van a buscar un arma y van a tratar de desquitarse igual. El presidente y ese montón de gente que vive en la Escalón no saben lo que sucede en las comunidades. Yo leo los comentarios en las redes sociales, que piden que maten a los mareros y todo eso, pero que no se den casaca: esos que escriben no son de las comunidades. Nosotros estamos en las comunidades desde los noventa, hemos sobrevivido a un montón de cosas, y vamos a seguir sobreviviendo. Los jóvenes siguen pidiendo ser parte de las pandillas. Hay un montón de carga acumulada, y el gobierno quizá no lo sabe, porque ellos solo ven el objetivo que ellos llevan, y no ven los tropiezos que están dejando a los lados. Y la metamorfosis de las pandillas sigue. Cada vez que ocurre algo, cada año, cada mes, cada día… porque la mara ya no somos aquellos cabrones de antes, que andábamos como manada. ¡No! Ahorita ahí estamos, vos sabés, como el cáncer. 

Tuesday, 27 December 2016

2017 (no) volver a los 17



Escrevi aos 17 em 1997. Aliás, esse é um dos primeiros poemas que lembro de ter escrito. Eu lembro do dia, lembro do contexto. Um ano depois, publicaram-no num pé de página de um jornal local. Encontrei-o este ano, apenas a fotocópia, entre vários arquivos pessoais que estavam armazenados na casa dos meus avós, na minha cidade natal. Enfrentamos o  famoso"quartinho dos fundos" este ano, para colocar um projeto importante para a família em pé, e ali reencontrei, revisitei e reorganizei várias caixas e pastas de histórias e nostalgias. 'Arte e questionamento', sim, mas hoje também alguma outra certeza, por favor. 



Volver a los diecisiete después de vivir un siglo
Es como descifrar signos sin ser sabio competente
Volver a ser de repente tan frágil como un segundo
Volver a sentir profundo como un niño frente a dios
Eso es lo que siento yo en este instante fecundo

Sunday, 4 December 2016

A Lava Jato "chega" a América Central...


Acordo hoje (além das noticias da cobertura do enterro de Fidel Castro, que faleceu aos 90 anos dia 30 de nov) "hasta siempre, comandante!) com a seguinte manchete: "Propina do PT bancou campanha de aliado em El Salvador, diz Odebrecht", publicada num dos maiores jornais do Brasil, a Folha de São Paulo.

As inúmeras possibilidades de análise sobre a famosa/famigerada operação judicial anticorrupção no Brasil, a Lava Jato, em andamento desde 2014, com suas poderosas, profundas e inescapáveis repercussões que tem no presente e terá no futuro sociopolítico do país, não são foco em sentido estrito do que tenho registrado nesse arquivo pessoal online. Mas as aguardadas delações dos executivos da Odebrecht – empresa que nesta semana lançou uma importante nota pública “Desculpe, a Odebrechet errou” ao tempo que fechou acordo de leniência com procuradores da operação – chegaram a Centroamérica. Divulgada pela Folha de S. Paulo neste sábado, 03/12/16, a notícia aponta um repasse de R$ 5,3 milhões feito pela empreiteira à campanha de Mauricio Funes, quando era candidato à Presidência de El Salvador.

Segundo a reportagem, a intermediária foi a brasileira Vanda Pignato, ex-primeira dama desse meu segundo país, que teria negociado o pagamento com a alta cúpula do PT, em 2008, ano, aliás, em que eu morava em El Salvador, a conheci pessoalmente e trabalhei na Embaixada brasileira no país, durante a organização da visita de Lula - a primeira visita oficial de um Chefe de Estado brasileiro a El Salvador - através do contato com ela. Vanda sempre me pareceu muito gentil, objetiva, interessada e eficiente.

O marqueteiro João Santana, que comandou a comunicação da campanha de Funes – eleito em março do ano seguinte – também teria participado da operação, recebendo o valor da Odebrecht. De acordo com matéria do Jornal do Commercio em 23 de fevereiro deste ano, “em sua primeira eleição presidencial bem-sucedida fora do Brasil, João Santana atuou na campanha de Mauricio Funes, que iniciou em 2009 um mandato que durou até 2014 em El Salvador. Durante a presidência de Funes, a Polistepeque Comunicación y Marketing S.A. de C.V. - subsidiária da Polis no país centro-americano - conquistou contratos de publicidade com o governo, o que levantou suspeitas trazidas à tona pela oposição e por jornais salvadorenhos. ”

A Casa Presidencial salvadorenha havia negado, então, sucessivos pedidos feitos por jornais do país para divulgar os números com base na Lei de Informação Pública vigente em El Salvador. A resposta do governo foi negativa, com o argumento de que os contratos estariam sob sigilo para preservar a evitar conceder "vantagem indevida entre os próprios meios de comunicação" em licitações.

Separada de Funes desde o ano passado, Vanda havia começado a militar no PT nos anos 1980, chegando a representar o partido na América Central, quando se mudou para El Salvador no começo dos anos 1990 através de trabalho junto ao Itamaraty. Ela se desfiliou da sigla em 2010 e hoje é a titular da Secretaria de Inclusão Social de El Salvador, pasta que tem status de ministério, no segundo governo da FMLN no país, agora sob a presidência de Salvador Sanchez Cerén, ex-comandante guerrilheiro da FPL (Fuerzas Populares de Liberación) - uma das cinco organizações que integrava a Frente Farabundo Martí.

O ex-presidente Lula foi um dos principais apoiadores internacionais de Funes durante a campanha presidencial do salvadorenho. O mote da vitória presidencial de Funes foi, inclusive, o mesmo usado pelo brasileiro em 2002: “A esperança venceu o medo”. E em seu discurso de posse, Funes afirmou que Lula era sua principal referência política e seria seu modelo de gestão, e o governo de El Salvador efetivamente implementou, então, programas baseados na experiência petista, como o Bolsa Família. Hoje Funes, logo de haver concluído seu governo, está exilado na Nicarágua, com alegações de sofrer perseguição política por investigação por desvio de dinheiro público e enriquecimento ilícito no período como chefe do Executivo.

À “Folha de S.Paulo” Vanda negou que tenha atuado na arrecadação de dinheiro para a campanha de Funes. Ela disse também que nunca conversou com Lula sobre doações para Funes e que desconhece ajuda do petista na arrecadação.

CRÍTICA
O blog “ O Cafezinho” foi o primeiro em que vi algumas críticas sobre a notícia, - com algumas afetações do "ex-governismo petista" - mas seguramente haverá muito que acompanhar, especialmente nos meios centro-americanos, sobre as repercussões do caso, e explorar sobre a questão, dado que o tema anticorrupção, em particular, tem crescido muito em toda a América Central desde 2014, com destaque para a operação “La Linea”, na Guatemala, e o movimento “Los Indignados”, em Honduras.

“Para a Lava Jato e suas delações cuidadosamente forjadas, o PT queria dominar o mundo, começando por El Salvador... Tudo autorizado por Lula, claro, esse corrupto tão generoso que permite que suas propinas sejam usadas para bancar campanhas em outros países enquanto se satisfaz com um kitnet triplo em Guarujá. É mais uma mentira para gerar manchetes, consolidar o golpe, e desviar atenção pública dos descalabros do governo Temer. A Odebrecht bancou a campanha de um candidato em El Salvador pela mesma razão que empresas patrocinam campanhas no mundo inteiro: porque esperava fazer negócios com o governo. Provavelmente, outra empresa bancava a campanha do adversário.  O que o PT tem a ver com isso?Afinal, por que a população vai se indignar com o governo Temer se a Odebrecht pagou propina para o PT em El Salvador? É como escrevia Rimbaud, "enquanto recursos públicos se evaporam em festas de fraternidade, um sino de fogo rosa soa nas nuvens".

ATUALIZAÇÃO – Matéria sobre o assunto publicada no jornal salvadoreño La Prensa Gráfica na segunda-feira, 5 de dez 2016.

FMLN defiende “honorabilidad” de Pignato
La diputada y jefa de fracción del FMLN, Norma Guevara, metió ayer las manos al fuego en defensa de los señalamientos contra la ex primera dama y secretaria de Inclusión Social, Vanda Pignato, de supuestamente haber sido la intermediaria para conseguir dinero proveniente de soborno de la empresa Odebrecht para financiar la campaña electoral de su exesposo y expresidente de la República, Mauricio Funes, a través del Partido de los Trabajadores (PT), de Brasil.  
“Estoy con ella. Es una persona honrada, y sé que eso no es cierto”, respondió Guevara al pedirle su opinión, luego de participar en la asamblea de veteranos de guerra del FMLN, en el Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador (INDES).“Yo creo en ella, es una mujer íntegra y, claro, no está fuera del flanco de ataques que de manera sistemática se hacen contra el expresidente (Funes), y contra su familia”, defendió la legisladora. 
Este sábado, el periódico Folha de Sao Paulo publicó que la mayor constructora de Brasil, Odebrecht, afirmó ante la justicia que una parte del dinero ilícito destinado al PT se dedicó a la campaña presidencial de Funes. La constructora, que colabora con el caso de investigación de corrupción Lava Jato, aseguró que Funes habría recibido $1.5 millones para su campaña electoral en 2008, provenientes del dinero ilícito entregado como soborno por parte de la empresa a ese partido brasileño. Según el medio, Pignato pudo haber mediado para conseguir el dinero gracias a su militancia en el PT. El dinero, según las declaraciones, se pagó en 2008 por Odebrecht a través de una empresa del publicista Joao Santana, quien comandó la campaña que llevó al poder a Funes en 2009, y que ahora es procesado en Brasil. 
La funcionaria, a través de un comunicado, negó haber solicitado fondos para su entonces esposo y dijo que conoció a Marcelo Odebrecht hasta que Funes fue presidente.Guevara alegó que la campaña del primer presidente del FMLN, ahora asilado político en Nicaragua mientras aquí se lleva un proceso civil por posible enriquecimiento ilícito, se desarrolló con dificultades financieras, y que saben que parte de los recursos provenían del grupo “Amigos de Mauricio”. 
Más cauteloso se mostró el diputado efemelenista Calixto Mejía. “Creo que no es responsable de parte de ningún liderazgo político del país dar una opinión sobre especulaciones sin tener bases”, dijo.  
El sábado, el fiscal general adjunto de El Salvador, Aquiles Parada, también confirmó que el país intercambia información con las autoridades brasileñas sobre el caso, pero no adelantó más detalles.  
Funes criticó en Twitter a la Fiscalía por investigarlo a él y no a “los destinatarios” de la donación de Taiwán, “existiendo pruebas en juicio”. “En cambio investiga donación de Brasil que nunca se dio”, escribió. El director ejecutivo de la Fundación Democracia y Transparencia (DTJ), Roberto Burgos Viale, dijo que “ es un panorama en el cual el financiamiento de esa campaña dejó muchas sospechas y preguntas que ahora habrá que responder”. Eduardo Escobar, de la organización Acción Ciudadana, advirtió que, de confirmarse que el dinero de Odebrecht financió a Funes, se demuestra la falta de transparencia y control sobre el financiamiento de los partidos políticos. Además, dijo que es motivo de preocupación de cara a las próximas elecciones de 2018 y 2019.



Tuesday, 29 November 2016

!Es la articulación y no la unidad, estúpido! O el mar de los dos demonios y el dilema del puercoespin en Brasil, nuevamente...

Mantendo o registro nos alfarrábios, texto publicado originalmente em Asuntos del Sur em 12 de outubro de 2016.

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La cuestión más relevante para el contexto político brasilero actual, y que ha llamado la atención y la dedicación de la mayoría de los análisis preocupados por las posibilidades y límites de las transformaciones y emancipaciones sociales del Brasil post-PT, es el dilema de la organización. Son diversas en número y en fundamentos las opiniones entre militantes de los movimientos sociales, intelectuales y cuadros partidarios de la izquierda sobre cómo enfrentar el momento: recomposición, reinvención, rescate, transición.

Tal tarea exige reflexiones verdaderamente de fondo: ¿Cuál es el “ser” de izquierda? ¿Cuál es la lógica y la naturaleza de la formación de las identidades colectivas? ¿Cuáles son los límites/posibilidades del hacer político por la vía no institucional? ¿Cuáles son en verdad las instituciones estatales?

Ninguna de estas preguntas tienen respuestas evidentes, fáciles o exclusivas, pero el actual espacio para su formulación es también una invitación a la acción. Las instituciones, por ejemplo, claramente nunca son entidades neutras; al contrario, representan la cristalización de las relaciones de fuerza entre agentes políticos, una situación de equilibrio temporario entre ellas. Esa afirmación es casi palpable: cuando un proyecto de transformación social comienza a ser implementado, este entrará en choque con el orden institucional vigente, y tendrá que ser modificado tarde o temprano.

Esa modificación puede ocurrir de varias formas y en varias dimensiones, de acuerdo al tiempo histórico y a la geografía en cuestión. Los gobiernos de Chávez, Morales y Correa en Venezuela, Bolivia y Ecuador, respectivamente, (los “piratas del Caribe”, apodado por Tariq Ali) en el auge del “progresismo” suramericano al comienzo de los años 2000, tuvieron éxito en las reformas constitucionales que permitieron que los avances sociales fueran llevados a cabo y se consolidaran.

Sin embargo, para el final de aquella década y el comienzo de la que vivimos, los gobiernos de Zelaya, en Honduras y de Lugo, en Paraguay, sin la misma capacidad de movilización de sus pueblos, transitaron el mismo camino y acabaron, por reacción- agrupación de sus fuerzas conservadoras nacionales, viendo a sus presidentes electos por el voto popular destituidos de sus cargos, a través de un mayor o menor grado de coerción y uso directo de la fuerza, inaugurando lo que comúnmente ha sido llamado “golpe de Estado de nuevo tipo”.

En Brasil, cuyos gobiernos de la era del PT deliberadamente se amarraron a la forma tradicional y decadente de hacer política (siempre invocando la famosa gobernabilidad de la realpolitik y la culpabilidad del sistema de presidencialismo de coalición para buscar justificarse a sí mismo) siquiera se intentó incluso algo parecido a esos cambios institucionales para que se disputase efectivamente la hegemonía (en el sentido gramsciano) de la sociedad, y los resultados, para este partido que presumía de ser el centro de la órbita de las izquierdas, fueran horribles no solo por la brecha que se abrió para el “golpe” que se consumó en septiembre, si no también véase las elecciones locales de octubre.

Entre Escila y Caribdis
Se puede decir, entonces, que la era del PT fue marcada por dos límites: su certeza petulante en la negación por buscar cambios estructurales (que necesariamente pasaría por las reformas constitucionales) y su anclaje (algo común en experiencias gubernamentales de izquierda en regímenes de democracias liberales) en la burocracia y el meandro de poder (falso) del Estado –una combinación que inevitablemente deja de lado la movilización por mecanismos de presión social sobre las instituciones.

En ese sentido, la característica más original de los gobiernos nacionales y populares de América Latina, como analiza Ernesto Laclau, fue realmente el calibre entre una dimensión horizontal de autonomía y una dimensión vertical de hegemonía, y como se observa, en el Brasil post-PT, en este país se operó un efectivo equívoco de esa dosis. En el prefacio, de 2013, de su último libro publicado, “La razón populista”, el cientista político es preciso: “Dar énfasis exclusivo a la dimensión hegemónica conduce a regímenes burocráticos que no se alimentan de una movilización maciza de base. En este caso, el resultado solo puede ser el retroceso del proceso transformador y su progresiva absorción por el viejo establishment”.

Lo más importante en el aporte laclauniano al debate político, principalmente el que está dado en Brasil hoy, es el entendimiento de que un ideal libertario supuestamente “puro” que rastree sus objetivos totalmente por fuera del espacio estatal también es una receta para la amargura del fracaso (al menos en cuanto el Estado como tal se mantiene como la esfera regulatoria de la vida social). 

La lucidez de esa crítica se destaca en este tramo:
Lo peor que le puede acontecer a un proceso incipiente de transformación es quedar paralizado entre Escila y Caribdis, esto es, entre dos demonios: o seducido por una perspectiva puramente liberal, que acepta las formas institucionales existentes como el único marco posible de accionar el público, o estimulado por una política de pura protesta, que se agota en su autorreferencia.

Sin embargo, independientemente de si es correcto pensar que es la razón populista (en el sentido en que Laclau analiza la categoría) el fundamento mismo de la política –y por tanto también del rompimiento con esas dos racionalidades, esos dos demonios, que, al fin y al cabo, presuponen o el fin de la política como tal (esto es, de aquella que pregona una reconciliación total de la sociedad entera) o a su reducción tout court (o sea, la mera administración pública)–, es urgente, al menos para la izquierda, el enfrentamiento del problema de la organización. E irremediablemente comprenderemos: no habrá unidad, solamente articulación. 

El enemigo ausente y el puercoespín
El primer paso para enfrentar este problema, y en un sentido general la propia lucha política, es entender las necesidades del corte antagónico; necesitamos saber nombrar al enemigo. Hemos en Brasil, por las razones descritas arriba, y que irremediablemente traspasa los límites (deseados) del Lulopetismo, fallado en eso. Los gobiernos del PT, por temor a los costos políticos-electorales de determinados y determinantes enfrentamientos, no hicieron el nombramiento del enemigo.

Pero cuando una sociedad es confrontada por una anomia radical, la necesidad de algún tipo de ordenamiento, de cualquier tipo, se torna más importante. El orden del Leviatán, en el clásico de Tomas Hobbes, es el ejemplo extremo y seminal, pero puede explicar también, en cierta medida, por qué ciertos grupos sociales prefieren (y convocan, como se vio en algunas manifestaciones brasileras en los últimos tiempos) el autoritarismo y el control extremo.

Esa falta de nominación se vuelve fundamental porque si el enemigo para el cual fuimos convocados a luchar se vuelve, por conveniencia electoral de una elite partidaria, el amigo “táctico”, pero luego, porque traicionó a esa elite que lo alineó, vuelve a ser apuntado como nuestro antagónico (los “golpistas”), obviamente el juego del toma y daca es percibido y las desconfianzas se exacerban, los actores políticos combativos se atrincheran en sus diferencias, sin disposición a nuevas propuestas de unidad.

Es ahí que el actual dilema de la organización de izquierda en Brasil se asemeja a los puercoespines de Schopenhauer a quien Freud, y después también Laclau, hacen referencia: si estuvieran muy distantes unos de otros, sienten frío; si se aproximan de más para calentarse, se acaban perjudicando con sus espinas. Y de ahí también el sentido de parodiar, nuevamente, la célebre frase de James Carville que se volvió “snowclone” (una frase que se hace cliché en que uno o más elementos pueden ser sustituidos, y es popularmente repetida hasta el cansancio con múltiples usos).

El estratega de campaña de Bill Clinton a la Casa Blanca en 1992 sabía que George Bush (padre) era virtualmente imbatible en la elección de aquél año, principalmente por cuenta de una política exterior considerada exitosa. Carville sugirió enfocar las preguntas más directamente relacionadas con la vida cotidiana y las necesidades más inmediatas de la ciudadanía, y colocó carteles en las sedes de campaña con tres frases: “Cambios versus Más de lo mismo”; “No se olvide de la salud”; “La economía, estúpido”. Lo que se suponía que era sólo un recordatorio para los equipos de trabajo de campaña se volvió un slogan nacional no oficial, y contribuyó definitivamente para cambiar la correlación de fuerzas en las elecciones, y permitir la victoria, improbable, de Clinton. En nuestro caso: ¡no es la unidad, es la articulación, estúpido!

Hegemonía de nuevo tipo
Si tomáramos como hecho que la izquierda, de forma global, todavía no tiene un discurso que la pueda volver una alternativa institucional al capitalismo neoliberal, dado que en la práctica, como se ha visto en la experiencia brasilera reciente, esta supuesta izquierda  para asumir el gobierno está dispuesto a aliarse con quienes otrora eran los enemigos (siempre en nombre de la “realidad” de la política de “verdad”) es prácticamente imposible concebir un común positivo compartido: el enemigo no está dado.

Por su constitución biológica los puercoespines no pueden evitar sus espinas, y herirse unos a otros, por más que deseen aproximarse con el objetivo de calentarse, por mayor que sea el frío que les aflige. Para alcanzar ese objetivo, vital, su cooperación deberá ser por articulación, y no por unificación.

Siguiendo a Rosa Luxemburgo, la unidad de la clase obrera (la que esta autora consideraba el sujeto histórico privilegiado) no está determinada a priori por la primacía de lo económico, sino por los efectos acumulados de la división internacional de la movilización social – todas las variedades de luchas son vistas como vinculadas entre sí no porque sus objetivos concretos estén intrínsecamente ligados, sino porque esas variedades equivalen en su confrontación con el régimen opresor.

La “unidad” de esa variedad se establece, por tanto, no por algo positivo que ellas compartan, sino por la identificación con lo negativo, por la articulación de sus diferencias en una cadena de equivalencias en oposición a un enemigo común.

Es preciso, entonces, tener como base de nuestra nueva organización una reconfiguración de la noción de hegemonía. En el caso del PT, en particular, esto para por la asunción real de que no existe la menor posibilidad de que el “partido de Lula” (expresión a la que tristemente se redujo la sigla, en lugar de la poderosa articulación de masas de la que formaba parte en los años ‘80 y ‘90) se reconfigure como partido hegemónico de las izquierdas brasileras. La ausencia de un partido hegemónico (en el sentido clásico), por otra parte, tal vez no sea la principal barrera que debemos superar, como se limita a analizar Tarso Genro, uno de los más importantes cuadros del PT, ex gobernador de Rio Grande del Sur, el estado más al Sur de Brasil, y ex ministro de Estado, y que se ha comprometido con aparente seriedad en una reflexión autocrítica que vale su nombre.

Tarso también ha hablado, siguiendo el análisis de Roberto Amaral, histórico político brasilero, en un “frente político de nuevo tipo”. Son comentarios que demuestren reconocimiento de que la sigla, aunque siga teniendo una gran base social orgánica anclada en los movimientos sociales tradicionales que nunca se apartan de la esfera del Partido de los Trabajadores (CUT y MST), redujo definitivamente su capacidad de movilización. Pero al sugerir este frente de nuevo tipo, no se arriesgan más allá de lo normal-conocido, o no son capaces de pensar la transición de las izquierdas más allá de la creación de un nuevo partido hegemón –o lo que es peor, proyectan el viejo PT recauchutado, con una identidad “rescatada”, lo que sería una apuesta infeliz e inocua.

Podríamos, así, comprender lo que sugiere el filósofo político Rodrigo Nunes por composición “multitudinaria”, esto es, no sólo una diversidad de tácticas entre grupos organizados, sino una presencia masiva de gente que no se define necesariamente como “activista” o “de izquierda”. En el caso de la política de las calles, hablando metafórica y literalmente, la defensa de una identidad supuestamente estable y estática es un equívoco; nuestro hacer político debe precisamente construir articulaciones que puedan colocarnos en equivalencias, sin eliminar o anular diferencias, en relación a un antagónico. Para eso, como afirma Nunes, “Tenemos que estar abiertos a ser como cualquiera, justamente para que cualquiera pueda ser como nosotros”.

La paradoja es que esto no invalida la idea de una hegemonía, sino nos insta a entenderla de esa otra manera. Cuanto más extendida sea nuestra cadena de equivalencias, menos será la capacidad de que cada lucha concreta se encierre en sí misma, en una identidad diferencial que sea exclusiva de ella.
La operación, en que una particularidad asume una universalidad cuya plenitud es necesariamente imposible, siempre incompleta, es lo que se entiende aquí por hegemonía – la totalidad por la cual debemos luchar para constituirnos como un “bloque histórico” es un horizonte, no un fundamento. Nuestras equivalencias se darán a partir de nuestras diferencias, y no a la inversa, y para eso necesitamos nombrar al enemigo, sin afecciones, sin histerias, y sin conveniencias electorales pseudo-justificadas.

Aquí Ernesto Laclau nos arroja luz nuevamente: “Un grupo es considerado hegemónico cuando no se cierra en una estrecha perspectiva corporativista, pero se presenta para la más amplia masa de población como el director de objetivos más extensos, como la emancipación o la restauración del orden social”.

El propio autor problematiza la noción de “objetivos más extensos” y “más amplia masa”. La lucha hegemónica por la cual nos debemos engranar no es simplemente un acuerdo negociado o la imposición de un principio organizador preexistente, y sin algo que emerja de la propia interacción política entre los grupos. Generar una posición capaz de conseguir un máximo de adhesión en un momento dado es, entonces, el desafío, que permite la acción transformadora. Y esa transformación socio-estructural, de la cual depende el pensar y el construir nuestra nueva organización, nunca es producida por un único actor pero es resultante de una serie de articulaciones, que a veces se combinan de modo inesperado.

Nuestra nueva organización política, por lo tanto, no se debe pensar en la vanguardia en su sentido leninista clásico, comenzando, por razones obvias, por el PT. La retaguardia, como afirma el ex secretario de Ciudadanía Cultural del Ministerio de Cultura, Celso Turino, parece ser un mejor lugar, en cuanto soporte a los movimientos sociales de hoy, sin buscar cooptarlos o controlarlos. Esa es una llave para abrirse a una lógica de partido-movimiento, en una pluralidad de estilo de un Frente en cuyo borde ya se prevé su desborde, un operar firme entre las dimensiones de la autonomía y de la hegemonía; un navegar preciso, y no temeroso, entre Escila y Caribdis en una travesía que no se termina, pero se renueva.