

Camila cumplió (¡yá!) los dos años ayer, y Marco Ariel lleva casi seis meses, mis sobrinos.
América Latina/Centroamerica. Brasil/El Salvador. Política/Relaciones Internacionales. Comunicación Social/Linguística. Arte/Cultura. Yo/Jornada a Itaca. And some other things.


¡Camila, hoy es el cumple de tu papá! Si, el primer cumple, de muchos y muchos futuros, que lo van a celebrar juntos. Como todavía no tienes siquiera un añito de vida, me imagino que no puedas desearle con palabras el afecto que tienes hacia él. Estoy seguro, sin embargo, que como lo haces en esta foto, lo expresas al diario a través de otros medios, de esta sonrisa, de tu propia existencia.
Aun no lo sabes, pero soy tu tío. Es decir, tu papá y yo somos hermanos. ¿Lo entiendes? Bueno, un día lo entenderás. Tú y yo no nos conocemos personalmente todavía. Las distancias si han conformado en una característica de nuestra familia. A tu papá también ya llevo un buen rato de no verlo y mirá que hoy él adentra una nueva década… Sin embargo, estamos siempre cerca unidos por nuestra salvadoreñidad innegable en nuestra sangre, nuestra historia. Hoy el mundo está menor, Camila, aunque siga grande, y yo a ti seguro que iré a ver, más temprano que tarde, y ojalá que (¿por qué no?) en la ocasión de un gran encuentro familiar.
Te cuento otra cosa, si aún no lo sabes, el 12 de agosto es una fecha de peso en nuestra familia porque no apenas tu papá cumple hoy, sino la tía Irma, la prima Lupita y el primo Andy. Todos desparramados por el mundo, Camila, todos de El Salvador. A ellos no les puede saludar, pero yo lo haré por vos a través de un correo, que es como lo puedo hacer ahorita. Vos salúdame a tu papá personalmente, siempre con esta sonrisa.
Cuando salgas en el viaje, hacia Ítaca
desea que el camino sea largo,
pleno de aventuras, pleno de conocimientos.
A los Lestrigones y a los Cíclopes, al irritado Poseidón no temas,
tales cosas en tu ruta nunca hallarás,
si elevado se mantiene tu pensamiento,
si una selecta emoción tu espíritu y tu cuerpo embarga.
A los Lestrigones y a los Cíclopes ,y al feroz Poseidón no encontrarás,
si dentro de tu alma no los llevas, si tu alma no los yergue delante de ti.
Desea que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas estivales en
que con cuánta dicha, con cuánta alegría entres a puertos nunca vistos:
detente en mercados fenicios, y adquiere las bellas mercancías,
ámbares y ébanos, marfiles y corales, y perfumes voluptuosos de toda clase,
cuanto más abundantes puedas perfumes voluptuosos;
anda a muchas ciudades Egipcias a aprender y aprender de los sabios.
Siempre en tu pensamiento ten a Ítaca.
Llegar hasta allí es tu destino. Pero no apures tu viaje en absoluto.
Mejor que muchos años dure: y viejo ya ancles en la isla,
rico con cuanto ganaste en el camino, sin esperar que riquezas te dé Ítaca.
Ítaca te dio el bello viaje.
Sin ella no hubieras salido al camino.
Otras cosas no tiene ya que darte.
Y si pobre la encuentras, Ítaca no te ha engañado.
Sabio así como llegaste a ser, con experiencia tanta,
ya habrás comprendido las Ítacas qué es lo que significan.